viernes, 11 de agosto de 2017

La mujer de la piscina

Era increíble cómo se movía por el agua. Parecía una extensión más de sus preciosas piernas. Acariciaba la superficie con movimientos delicados y acompasados.Como un vals sonando en un auditorio acuático, con un ritmo de tres por cuatro. Y en agradecimiento, el agua la transportaba por entre los pequeños oleajes, que se arremolinaban alrededor de su delicado, esbelto y majestuoso cuerpo, flotando entre  acordes transparentes de un lado a otro, con una dulzura extrema y perfecta.

domingo, 30 de abril de 2017

FRASES QUE ME INSPIRARON (PARTE II)

EL TIEMPO ENTRE COSTURAS –MARIA DUEÑAS-

“Bajo el tono de su voz hasta convertirlo casi en un susurro. Incluso así, transmitía un incuestionable tono de determinación.”
“…removimos el azúcar a la vez haciendo chocar las cucharillas contra la porcelana de las tazas a ritmo acompasado.”
“Las frases salieron con voz rota, a trompicones.”
“…con todo y con eso.”
“En mi mente se cruzaban/se cruzaron ráfagas veloces de pensamientos contrapuestos.”
“El bullicio y los constantes quiebros para superar los obstáculo impidieron cualquier conversación.”
“…gafas de montura redonda, dos círculos perfectos tras los cuales se vislumbraron un par de ojos inteligentes.”
“Tuve su rostro prácticamente pegado al mío, nuestros dedos habían rozado, su voz, su voz sonó en mi oído con una cercanía que casi había rayado en la intimidad.”
“Abrí la ventana y por ella entró la noche de Madrid, con olor a…”
-Respondió vagamente.
“Decenas de brazos se alzaron de inmediato como movidos por un resorte.”
“Se instaló en nosotros un silencio triste.”
-Preguntó mientras encendía un cigarrillo.”
“Nos mantuvo vinculados/as con un hilo invisible.”
“…les lancé una catarata de preguntas.” Dije al despegar la copa de mis labios.
“Intentaba que nuestra conversación no se oyera tras la cortina.”
“Sólo se oía el ruido de la aguja arañando la pizarra del disco.”
“Entre whiskey y ginebra, en mi cerebro chapoteaban todas aquellas ideas.”
“Los números de mi reloj parecían derretirse ante mis ojos.”
“La estancia se llenó de pronto de luz y yo me cubrí la cabeza con la almohada.”
“El miedo no quiso quedarse, se vino conmigo.”
“Caminaba seguro, sosteniendo un maletín de piel negra en la mano izquierda.”
“Me sentía incapaz de enfrentarme por mí misma a una realidad desconocida.”
-Ve abriendo la puerta, que allí estoy en un verbo.”
“Con los dedos de una mano inició un tamborileo rítmico sobre la mesa.”
“Me acompañó para hacer de paraguas frente a las babas calenturientas de sus subordinados.”
“Me miró fijamente durante unos segundos eternos.”
“…el apunte de una sonrisa en un lado de su boca.”
“La espada de Damocles pende sobre su cabeza.”
“…volví a sonreír con la boca cerrada, apenas tensando una de las comisuras.”
“…dijo con una sonrisa cargada de tristeza.”
“Lanzó la colilla al suelo mientras remataba con la suela del zapato.”
“…la iglesia entera volvió a sentarse entre ruidos de ropa, suspiros y crujidos de madera vieja.”
“Sentí que el suelo se movía blando bajo mis pies.”
-Tenga cuidado con las presencias sospechosas a su alrededor, especialmente en las cercanías de su domicilio: No descarte la posibilidad de que la tengan vigilada.”
“Apretaba el paso con firmeza.”
“Dijo tras expulsar el humo de la primera calada.”
“Dijo mi anfitrión una vez que las copas estaban llenas.”
“Repliqué, llevándome la mía (la copa) a mis labios.”
“Dijo con un punto de ironía.”
“Nos mantuvimos alumbradas tan solo por la luz tenue de una pantalla de lámpara de mesilla.”

FRASES COMPARATIVAS
“La conversación saltaba de una lengua a otra como quien cambia un pañuelo de mano.”
Saludaban con besos volátiles.”
“Recogió el testigo de la conversación.”
“Me sentía incómodo, fuera de lugar, como si me colara en una fiesta a la que nadie me hubiese invitado.”
“Como una estatua de mármol, como un fusilado sin rematar.”
“Resolvió liarse como un turbante moruno, la manta a la cabeza.”
“Mi voz sonó como salida de una caverna.”
“Una carcajada tan fría como unas tijeras rasgó la sala de parte a parte.”
“…como un paraguas negro que puede tapar cualquier cosa.”
“La luz parecía derretirse sobre las piedras.”
“Las conspiraciones se multiplicaban como los panes y los peces.”
“…el cigarrillo se le iba consumiendo entre los dedos mientras la ceniza formaba algo parecido a un gusano de seda.”
“Susurró. La voz pareció salirle rota de la garganta, cargada de desconcierto e incredulidad.
“Como azúcar en el agua, mis palabras se diluyeron en algún lugar incierto del cerebro.”
“…Agarrándome a la baranda como a un salvavidas en una noche de tempestad.”
“…Con las piernas cruzadas en indolente desidia.”
“…Movida por una fuerza ajena que impulsaba mis piernas como si pertenecieran a un cuerpo que no era el mío.”

DESCRIPCIÓN DE UN DESAYUNO
“Zumo de naranja, trino de pájaros, pan blanco con mantequilla, la sombra fresca de un toldo, bizcochos de espuma y un café glorioso.”

DESCRIPCIÓN DE UN PERSONAJE
“Resultó ser un hombre de pelo y uniforme gris, con un mostacho poderoso y los sesenta años sobrepasados al menos una década atrás.”
EXPRESIONES
“Masticando datos.”

lunes, 17 de abril de 2017

FRASES QUE ME INSPIRARON (PARTE I).

LA NAVAJA DE OCKAM     -HENRI LOEVENBRUCK-

“Su escaso pelo, canoso, largo, graso y mal cortado, caía acá y allá en su cara.”
“Con la mano temblando abrió la puerta del piso.”
“Tenía los ojos de un color turquesa y un cabello largo y rubio, casi blanco, los rasgos finos, la piel clara y su boca sin nada de maquillaje, como la de una niña.”
“…como despertador por el vivo dolor en su hombro, giró y evitó el golpe fatídico.”
“Su fino pelo blanco se erizaba, despeinado en su viejo cráneo con calvicie.”
“Penetraron en el pasillo uno detrás del otro y se pegaron a las paredes a un lado  y otro de la puerta.”
“La negra noche de enero y arropaba la capital.”
“Su cuerpo esquelético flotaba en una camisa amplia de color marrón y un pantalón de lino usado.”
“Los neumáticos emitieron un ruido estridente sobre el asfalto liso.”
“La calle, ante ellos, giraba a la izquierda/derecha.”
“El vehículo dio un tornillazo en el baile de la nieve.”
“Aguantó unas lágrimas de alivio esta vez que subían hasta sus párpados.”
“…Enunció entonces la evidencia de una simplicidad glacial.”
“El viento malicioso del mar, se metía en las calles…”
“Alto, delgado, un poco torpe,…con su pelo.”
“Rubio, pelo muy corto, los ojos azules, la nariz larga, estrecha y picuda, los rasgos finos…tenía la voz aguda, la piel clara y las mejillas rosadas de un adolescente.”
“…Pedacitos de piedra saltaron en el muro detrás de ellos.”
“Fragmentos de cristal volaron en el centro del parabrisas y el coche dio un bandazo en mitad del camino de grava.”
“Se quitó el sombrero  lo dejó con negligencia en el taburete situado enfrente de la entrada del salón.”
“El docente se puso las gafas y se inclinó encima de los recuadros para examinarlos de uno en uno.”

“Los pasos del fulano se acercaron y su larga sombra, proyectada por la luz de una farola, se dibujó en el asfalto.”

domingo, 9 de abril de 2017

MI QUERIDA CARTAGENA.

Cartagena milenaria,
la Historia te engalana,
tu belleza extraordinaria,
deslumbra a toda España.

Orgullo de muchos,
pasión de todos,
conviertes miserias en riquezas,
soportas nuestras vidas,
llantos y tristezas,
por esquinas y recodos.

Te postras en Semana Santa,
ante el Altísimo Jesús nuestro Señor,
con humildad y elegancia,
sustentas las penurias y el dolor.

Nos recuerdas la importancia,
con tus tronos en las calles,
Su gran AMOR  reflejado,
entre adornos florales.

Tú, que albergaste con los años,
Culturas, imperios, militares,
Pobres, ricos, seglares,
en el redil de tu rebaño.

 Mi querida Cartagena,
mi Cartagena querida,
Por ti mi vida en batallas ajenas,
Con gusto y orgullo perdiera la vida,

© 2017 Carlos Dosel

viernes, 31 de marzo de 2017

INCONEXO

—Debería haber hecho caso a mi esposa, o ¿tal vez no? Ella siempre tiene razón. Siempre está diciéndome lo que debo o no debo hacer. ¡Déjame en paz, bruja! —le digo. —Estoy harto de ella. Siempre lo mismo. Todos los días la misma cantinela. Me recuerda aquélla película, ¿cómo se llamaba? ¡Sí, joder! Esa en que el protagonista se levantaba una y otra vez en el mismo día. ¡Lo tengo en la punta de la lengua, coño! ¿Cómo era? ¡Ah!, sí: Atrapado en el tiempo. Eso es (sonríe). Eso es lo que parece mi vida. Día tras día, siempre lo mismo. Atrapado en el mismo momento una y otra vez. Es insoportable. ¡Dios!, no la soporto. Cómete la comida, tómate la pastilla por tu bien. Ya sabes que no debes dejar de tomarla. No hables que haces el ridículo delante de la gente. Cállate, no ves que no sabes lo que dices. Si no entiendes para qué dices nada. Eres un inútil, te haces mayor. Ya no aguanto más esta situación. Lo mejor sería quitarla de en medio. Un golpe certero y ya está. Todo acabaría por fin. Sería libre. Libre para hacer lo que quisiera. Ya no oiría su voz nunca más. Mi vida sería distinta. Comenzaría de nuevo. En otra parte. Quizá iría al norte, donde crecí y viví. Visitaría a mi madre. Su tumba. Sí. Ella sí fue una buena mujer. Sabía tratarme. Nunca me decía lo que tenía que hacer. Fue la única que comprendió lo de nuestro perro. Un día paseando por los alrededores, buscándolo, lo encontré colgado de un árbol, con el vientre abierto y la lengua fuera. Estaba seguro de que fue aquel niño de la casa de al lado. Mi vecino Pedro. Ese hijo de puta le gustaba meterse con él. Pero Lucio no le hacía caso, le ladraba. Le enseñaba los dientes para hacerle saber que no era bien recibido. Nunca me gustó aquel chaval. Todos dijeron que había sido yo. Esos desgraciados decían que yo maté a mi perro. Primero le saqué las entrañas y luego lo colgué de aquel maldito árbol. Todos estaban convencidos de ello. Y todo porque Pedro dijo que me había visto hacerlo. Aquel desgraciado hijo de puta juró y perjuró que había sido yo. Mi madre fue la única que me defendió. La única mujer en mi vida que sabía cómo tratarme. Darme el cariño que necesitaba.
Después de su extraña muerte, me quedé solo con mi hermana. No quería saber nada de mí. Decía que era un enfermo. Ella sí que lo estaba. Ahora, casado con Andrea, mi vida no ha cambiado a mejor. Al principio era buena conmigo. Me quería y yo a ella. Hasta que cambió por completo. Lo controlaba todo. Se hizo con el control de mi vida. Cree que estoy loco, que no valgo para nada. Me gustaría hacerle comprender que soy tan humano como ella. Siento deseos de matarla.
A veces, sueño que estoy en un lugar abierto, en un salón lleno de gente, con ella. Estamos uno frente al otro. Sonreímos mutuamente. Pero al rato, me doy cuenta de que no tengo brazos, ni piernas. Estoy sentado en una silla de hierro forrada de espuma. Dejo de sonreír. Ella me sigue sonriendo y tiene una cuchara en la mano. Me está dando de comer. Pero yo no quiero. No quiero comer. Me resisto a ello. Cierro mi boca y ella intenta meterme la cuchara dentro. Me hace sangre en los labios. Ella se ríe más y más. Muevo la cabeza de un lado a otro, negándome, resistiéndome. Pero no consigo librarme de ella. Entonces, la gente deja de hablar para fijarse en nosotros, en mí, particularmente. Murmuran entre ellos sin quitarme la vista de encima. De repente, caigo de la silla al suelo. Pero no me hago daño. No siento nada. El suelo es acolchado también, igual que la silla. La gente se acerca a mí y me mira. Sus caras lo dicen todo. Están preocupados por mí. Sienten lástima de mí. Yo no quiero que se sientan así. Entonces, comienzo a llorar. Y les odio. Quiero matarles, matarles a todos. Son crueles conmigo. Miro a mi esposa y consigo levantar un cuchillo con solo pensar en ello. El cuchillo obedece mis órdenes. Mi deseo es dirigirlo hacia ella, hacia su cuello. Entonces, le atravieso el cuello con él, una y otra vez. Después, la apuñalo en el pecho, repetidas veces. Ella comienza a llorar pero, no son lágrimas lo que salen de sus ojos. Es sangre. Una sangre oscura y espesa que se vierte y derrama por sus mejillas, cayendo al suelo, blanco como nubes de algodón tiñéndolo todo a su paso.
De repente, todo se silencia. Me encuentro despierto de ese extraño sueño. No sé lo que significa. Ahora, abro los ojos y me encuentro en una habitación blanca. Miro a mí alrededor. Parece una habitación de hospital. Sí, eso es. Es una habitación de hospital. Estoy tranquilo. Pero, ¿qué hago aquí? ¡Dios mío!, estoy sujeto a la cama, con unas correas de cuero. No puedo moverme. No entiendo lo que pasa. Viene alguien. Lleva una bata blanca. Se acerca y me sonríe. Otro más se acerca a su lado. Los dos me están mirando. Ahora se miran entre ellos.
            — ¿Qué le parece, doctor Jiménez? ¿Cree que reaccionará a la medicación?
            —Espero que sí. Parece tranquilo ahora.
            —Entonces, ¿hago que le quiten las correas?
            —No. Es muy pronto para decidir eso. Será mejor tenerlo veinticuatro horas más en observación. Tenga en cuenta que este hombre dejó de medicarse y por eso ha sufrido el brote psicótico,  matando a su esposa de una forma brutal. Es conveniente que siga amarrado por su seguridad y la nuestra. Le hemos cambiado la medicación. Esperemos que pronto pueda volver a la normalidad.
            —Por cierto, la policía está en camino. Tengo entendido que, se quedará uno de guardia hasta que puedan llevárselo.
            — ¡Dios mío, qué he hecho! —Susurra con lágrimas en los ojos.

@ Carlos Dosel, 2015

lunes, 13 de marzo de 2017

DELICATESEN


Tarde amena e instructiva, como siempre, en estas charlas con escritores ejemplares. Mónica Rouanet entrevistada por Antonio Parra.
Mónica Rouanet nació en Alicante y desde los siete años vive en Madrid, donde estudió Filosofía y Letras. Especializada en Pedagogía por la Universidad Pontificia de Comillas, posteriormente cursó estudios de Psicología en la UNED. Desde hace más de diez años atiende a personas en riesgo y dificultad social. 

Nos presenta su libro "El camino de las luciérnagas". Un interesante thriller que espero poder empezar a leer en breve.

Gracias a los tertulianos por este gran rato que nos han hecho pasar.
Un abrazo a todos.

LA CASA DEL LIBRO


!!!ESTIMADA CARTAGENA, QUERIDA CARTAGENA!!!
Gracias por esa reacción que habéis tenido con mi libro y conmigo. Ha sido todo un éxito.
Gracias a La Casa del Libro en el Espacio Mediterráneo por esta oportunidad y gran experiencia.
Gracias a Javier Salinas y a Emilio Tomás.
Gracias a mi amiga y profesora del ISEN Maria del Mar por su interés y colaboración.
Agradecer desde aquí a Rosa Raya el haber venido desde Águilas al evento. Espero que disfrutes del libro y te lleves un buen recuerdo de este encuentro tan bueno y positivo que hemos tenido.
Y al resto de personas y grandes lectores que han tenido la deferencia de apoyarme como escritor y los ánimos tan buenos que me han deseado.
!!!A todos ellos, GRACIAS!!!
Y por su puestísimo, agradeceros a todos los que estáis ahí siempre apoyándome desde detrás de la pantalla.
Un fuerte abrazo a todos.